
Ponte ropa vieja. El aceite de coco puede chorrear un poco, así que ponte una camiseta vieja o toalla sobre tus hombros para evitar que caiga en tu ropa buena. Es mejor empezar el tratamiento acondicionador en tu baño, pero después podrás moverte fuera de él durante horas mientras lo dejas humedeciendo tu pelo.

Elige con qué cubrirás tu pelo. Puedes usar un gorro de plástico de ducha, una hoja grande de papel de plástico o una segunda camiseta vieja para cubrir tu pelo. Elige algo que puedas tener puesto durante varias horas o incluso la noche.

Pon entre 3 a 5 cucharadas soperas de aceite de coco en un recipiente plástico. La cantidad de aceite de coco que necesites dependerá del largo y grosor de tu pelo. Si tienes un pelo largo y grueso, usa 5; si tu pelo es más corto y fino, solo necesitarás 3 o usa aceite de coco sin refinar y sin prensar en frío (no refinado ni extraído con disolventes). El aceite de coco refinado tiene aditivos y ha atravesado procesos que eliminan algunos de los componentes naturales que lo hacen tan saludable para tu pelo y piel. El aceite de coco no refinado es perfecto con sus buenas cualidades saludables y naturales. Por otro lado, el aceite extraído con disolventes suele contener restos del peligroso disolvente de hexano.

Calienta el aceite de coco, no uses el microondas, ya que puede eliminar los compuestos bioactivos,
puedes derretir el aceite de coco con tus propias manos. Derrite una cucharada sopera a la vez sosteniéndola en tus palmas y apretándolas suavemente. El aceite de coco se derrite con muy poco calor,calienta una sartén o un tazón pequeños en una estufa. Retíralo del fuego y vierte el aceite en el tazón. Deja que se derrita y se caliente.

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